Si tu piso o tu casa ha salido con una E, una F o una G, no es raro: la mayoría de las viviendas asturianas anteriores a 1980 obtienen esas letras. La buena noticia es que mejorar la calificación energética de una vivienda no siempre exige una obra grande. Estas son las actuaciones que más suben de letra, ordenadas por lo que solemos ver en las visitas.
1. Cambiar el sistema de calefacción y agua caliente
Es la medida con más efecto en la letra, porque la calificación pesa sobre todo el consumo de energía primaria no renovable. Sustituir una caldera antigua de gasóleo o gas atmosférica por una caldera de condensación ya mejora; pasar a aerotermia (bomba de calor) suele subir dos o tres letras de golpe, porque la mayor parte de la energía que aporta se considera renovable. En pisos con calefacción eléctrica por radiadores o acumuladores, el cambio a bomba de calor es el que más se nota.
2. Sustituir las ventanas
Las carpinterías de aluminio sin rotura de puente térmico y vidrio simple son habituales en Oviedo, Gijón o Avilés. Cambiarlas por PVC o aluminio con rotura de puente térmico y doble vidrio bajo emisivo reduce las pérdidas y mejora el confort de forma inmediata. En la calificación, su efecto es moderado (media letra o una letra), pero es una de las mejoras más rentables y menos molestas de ejecutar.
3. Aislar la fachada, por dentro o por fuera
Un muro de ladrillo o de bloque sin aislamiento es la principal vía de escape del calor. El aislamiento por el exterior (SATE) es lo más eficaz, pero depende de la comunidad de propietarios. En un piso aislado puedes actuar por el interior con trasdosados de placa de yeso y lana mineral: pierdes unos centímetros de superficie, pero la mejora en la calificación y en la factura es clara.
4. Aislar la cubierta en casas y áticos
En viviendas unifamiliares y en últimas plantas, la cubierta puede suponer más pérdidas que la fachada. Aislar el bajocubierta o el falso techo es una obra sencilla y barata en comparación con la fachada, y en las casas de aldea que certificamos en Siero, Llanera o el occidente es muchas veces la actuación que más compensa.
5. Solar térmica o fotovoltaica
En unifamiliares, unos paneles solares térmicos para el agua caliente o una instalación fotovoltaica reducen el consumo de energía no renovable y se reflejan en la letra. En pisos depende de que la comunidad instale en la cubierta.
Lo que apenas cambia la letra
Cambiar las bombillas a LED, poner un termostato o burletes en las ventanas mejora el confort y la factura, pero tiene un efecto mínimo o nulo en la calificación, porque el certificado de una vivienda no evalúa la iluminación y calcula con condiciones de uso normalizadas, no con tu consumo real.
Cómo saber qué te conviene a ti
Cada certificado que emitimos incluye, como exige el Real Decreto 390/2021, un informe de medidas de mejora con las actuaciones que permitirían subir la calificación de tu vivienda y la letra que se alcanzaría con cada una. Es un buen punto de partida antes de pedir presupuestos de obra o de solicitar ayudas a la rehabilitación energética, que suelen exigir precisamente una mejora de letra o de consumo respecto al certificado inicial.
Si vas a vender o alquilar y quieres saber en qué letra está tu vivienda, calcula el precio de tu certificado y pide la visita. Trabajamos en Oviedo, Gijón, Avilés, Siero, Mieres, Langreo y el resto de Asturias.

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